Tarta Maroilles, un orgullo gourmet del norte – Originaria de Avesnois, en la región de Hauts-de-France, la Tarta Maroilles Esta es una especialidad regional imperdible. Este plato rústico y sustancioso destaca el queso Maroilles, un queso con Denominación de Origen Protegida (DOP) de sabor intenso y textura fundente. Servida tibia, con una ensalada verde o acompañada de una cerveza artesanal, esta tarta es una verdadera oda a la convivencia y la gastronomía local. Fácil de preparar, atrae tanto a los amantes del queso como a quienes desean descubrir sabores auténticos.
🛒 Ingredientes para 4 a 6 personas
Para la masa fermentada:
- 250 g de harina
- 10 cl de leche tibia
- 1 huevo
- 1 sobre de levadura de panadería seca (o 10 g de levadura fresca)
- 40 g de mantequilla derretida
- una pizca de sal
Para la cobertura:
- De 200 a 250 g de queso Maroilles (sin corteza si prefiere un sabor más suave).
- 10 cl de nata fresca espesa
- Pimienta negra
👨🍳 Preparando la Tarta de Maroilles
1. Prepara la masa
Disuelve la levadura en la leche tibia. En un bol, mezcla la harina, la sal, el huevo, la mantequilla derretida y la levadura. Amasa hasta obtener una masa suave. Cubre y deja levar durante 1 hora en un lugar cálido.
2. Extiende la masa
Precalienta el horno a 200 °C. Extiende la masa en un molde para tarta engrasado o sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
3. Rellena el pastel
Extiende la crema fresca sobre la masa. Corta el queso Maroilles en rodajas y distribúyelas uniformemente. Sazona generosamente con pimienta.
4. Cocina
Hornear durante 20 a 25 minutos, hasta que la masa esté dorada y el queso se haya derretido y ligeramente dorado.
🍺 Consejos y variaciones
- Para obtener una masa aún más suave, añada una cucharada de nata a la masa.
- Sírvalo con una ensalada de lechuga de cordero y una cerveza rubia o ámbar del norte.
- Para una versión más indulgente, puedes añadirle beicon o cebolla caramelizada.
Una tarta con carácter que merece ser reproducida sin dudarlo. La tarta de Maroilles es mucho más que un plato regional: es una experiencia gustativa completa.
Su intenso aroma y textura que se deshace en la boca lo convierten en un clásico de la cocina norteña. Fácil de preparar, reconfortante y abundante, es perfecto para una comida con familiares o amigos. ¡Así que no esperes más para llevar un poco de la calidez del norte a tu cocina!





